El ex-penal García Moreno que próximamente se convertirá en un hotel, aun guarda dentro de las celdas una parte de las horribles historias que logramos oír del señor Ángel Páez. Dentro del lugar se hallan y guardan lugares y momentos históricos, aunque muchos de ellos no por ser honrosos. La expectativa que uno guarda de la cárcel puede llegar a ser bastante diferente de la realidad.
Los diferentes pabellones del lugar fueron nombrados vulgarmente por la clase de personas o de ambiente que se vivía allí, pero al parecer; todos coincidieron en una cosa, el ex-penal pudo haber sido una 'universidad de la delincuencia'. Al parecer, la vida de los detenidos no fue una prioridad durante varios gobiernos, eran retenidos y cuando salían sabían mucho más sobre robar que cuando entraron.
La gente dentro del lugar tenía que sobrevivir, pues nos contaron que se mataban entre ellos como alfo normal y por la razón más pequeña como robar los zapatos de otros. Los más pobres pagaban en carne a los ricos y no existía ninguna clase de igualdad. Los presos solo podían pensar en los momentos fuera de sus celdas y dentro de ellas, solo podían pensar en salir del lugar.
La esperanza del señor Páez y toda la gente que aún se encuentra presente en el lugar es evitar de manera temprana que jóvenes como nosotros terminemos en ese lugar. Al fondo de un pabellón, se nos relató que un preso plasmó en una pintura sus recuerdos de infancia y juventud, y con la mayor tristeza; dijo creer jamás volver a recuperar esos momentos. Un paso adelante para nuestro país fue pensar en la rehabilitación de los presos, darles esperanza y una vida; a diferencia de como antes se los encerró y se los llenó de miedo e ira, junto con el hecho de que algunos hipócritas vivían en una jaula de oro dentro de un lugar descrito por el señor Páez 'solo hecho para sufrir y llorar.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario